jueves, 27 de diciembre de 2012

Síntoma y antídoto


Noche de inspiración, lo que sigue lo he terminado de escribir apenas hace unos instantes. No sé a qué se deba este estado de ánimo melancólico, pero fue lo que salió. Espero y les guste, como siempre estoy atenta a sus comentarios.  



SÍNTOMA Y ANTÍDOTO


El corazón se congela, de a poco, casi sin notarlo. Los latidos se vuelven escasos, sólo los necesarios para que de algún modo todo siga su marcha. Hasta la respiración se vuelve distinta, algo agitada, y los suspiros desaparecen por completo, una especie de resoplidos toman su lugar y resulta difícil llenar de aire los pulmones.

Amanece y los ojos son incapaces de distinguir la luz del sol, todo se vuelve opaco. Una ligera lluvia parece tormenta y el ánimo está en constante desaliento, apenas el roce de una pluma puede provocar llanto. El sueño se pierde en algún lugar distante y el insomnio se instala obsesivo en la funda de la almohada.

A pesar del cansancio, el dormir deja de ser una opción. Las pesadillas avanzan por las noches y se pegan a las paredes, arrasando con lo poco que queda de cordura. Si se busca consuelo, lo único que se encuentra es un aplastante silencio. La soledad lo rodea todo y es imposible esquivarla, se aspira y se va convirtiendo en tu sombra.

Regularmente el frío se intensifica. Corrientes de aire se cuelan por cualquier resquicio. El abandono se vuelve implacable, acecha, reduce, ahoga… pero no es nada que no pueda curarse. El mejor antídoto para el desamor es el tiempo.

miércoles, 26 de diciembre de 2012

Cambio de página


Tengo el firme propósito de actualizar el blog más frecuentemente, así que en tanto me pongo al día con las historias largas, aquí les dejo un nuevo relato que he escrito el día de ayer. Espero y les guste, como siempre estoy atenta a sus comentarios.  

Pintura al óleo del artista inglés Rob Hefferan.


CAMBIO DE PÁGINA



Llevaba varias horas sentado en el jardín de su casa, a la sombra de un viejo roble que lo ocultaba de los rayos del sol. Tenía en sus manos un libro que se notaba viejo, pero hace rato que había dejado de leer. Como ya era habitual, cada vez que tomaba ese libro, no podía leer más allá de la página 105. Las líneas que allí se guardaban le hacían rememorar viejos tiempos.
Para cualquier otra persona, esa página no tendría nada de especial, pero para él significaba muchas cosas, marcaba un final y el principio de lo que había sido su nueva vida. Para ser más precisos su vida sin ella.
La memoria es portadora de muchos recuerdos y no sólo trabaja con imágenes, algunas veces trae consigo hasta los aromas más singulares. En esa ocasión, él pudo percibir su perfume y era un olor único, sólo ella desprendía ese aroma y le sorprendió a sobremanera que su mente lo evocara, pues ya lo consideraba perdido.
Mantuvo la mirada fija, esperando que nada lo interrumpiera en su viaje al pasado. Pudo ver su habitación —la que compartía con ella—, los cuadros en las paredes, fotografías, los libros desparramados por todos lados: en el buró, en la cama, en las cajoneras… y pudo verla a ella, sentada en el balcón con los pies en alto sobre la baranda. Sostenía en sus manos un libro con la cubierta rugosa, ya no podía leerse el título y le faltaba la contraportada. Ella adoraba ese libro, lo llevaba a todas partes, hasta esa noche.
La lluvia arreciaba afuera, el balcón estaba mojado al igual que sus pies, pero ella no se movía, estaba absorta en la lectura. Él suponía que no se había dado cuenta de su presencia, hasta que ella habló.
—Si algún día me marcho —dijo de la nada— esta será mi despedida, ¿lo ves? Justo lo que se dice en esta página. ¿Me dejarás partir?
—Si quisieras marcharte, no te detendría.
—Bien.
—¿Acaso pretendes dejarme? ¿No eres feliz conmigo?
Ella calló por un instante, como pensando la respuesta y él, por primera vez, sintió miedo de perderla.
—Jamás había sido tan feliz. Creo que he alcanzado el nivel máximo de felicidad —respondió en tanto sonreía.
Habrá sido por esa sonrisa, pero él no se dio cuenta que ella no respondió a la primera pregunta.
 Un par de días después, el silencio de su partida fue perceptible apenas cruzó la puerta. Todas las ventanas estaban abiertas y cada habitación estaba atestada con los ruidos provenientes de la calle, pero ninguno de esos sonidos era ella, fue así como lo supo. Ninguna canción sonaba en el estéreo, su risa no llegaba a sus oídos ni su voz le daba la bienvenida. Sobre la silla que ocupaba el balcón había dejado su libro y un lápiz que servía de marca páginas.
No supo cuanto tiempo estuvo allí, sentado solo en el balcón. Lo único que recordaba es que ya había anochecido cuando le avisaron lo que de sobra sabía. Ella no sólo se había despedido de él, se había despedido de la vida.  
Bajo el viejo roble, ya con la luz del atardecer dándole un color rojizo a todo el panorama, acarició la cubierta rugosa del libro que tenía en las manos, las hojas estaban amarillentas y deslizó sus dedos sobre ellas hasta dar de nueva cuenta con la página que buscaba. Un párrafo destacaba subrayado con tinta azul y comenzó a leer…
«A esta vida nada tengo que reprocharle, recibí más de lo que pude desear. El amor se me dio a raudales, obtuve dicha genuina y fui partícipe de la felicidad. El amanecer anuncia mi partida, será éste el que guíe mis pasos por senderos nunca transitados, promete una nueva aventura y ha llegado el momento de emprenderla. El corazón soltará su último suspiro, pero el alma abrirá sus alas y surcará los cielos. No hay tiempo para lamentaciones pues cada final trae consigo un nuevo comienzo, yo voy en busca del mío…».
Dejó de leer cuando sus ojos se anegaron de lágrimas. Se levantó y estiró las piernas. Ajeno a lo que sucedía a su alrededor él se dispuso a seguir leyendo, al fin lo comprendía, algunas veces amar también significaba olvidar, él estaba listo para hacerlo y después de muchos años por fin se atrevió a dar vuelta a la página.

lunes, 24 de diciembre de 2012

¡¡¡FELIZ NAVIDAD!!!



"¡Oh! Pero Scrooge era atrozmente tacaño, avaro, cruel, desalmado, miserable, codicioso, incorregible, duro y esquinado como el pedernal, pero del cual ningún eslabón había arrancado nunca una chispa generosa; secreto y retraído y solitario como una ostra. El frío de su interior le helaba las viejas facciones, le amorataba la nariz afilada, le arrugaba las mejillas, le entorpecía la marcha, le enrojecía los ojos, le ponía azules los delgados labios; hablaba astutamente y con voz áspera. Fría escarcha cubría su cabeza y sus cejas y su barba de alambre. Siempre llevaba consigo su temperatura bajo cero; helaba su despacho en los días caniculares y no lo templaba ni un grado en Navidad".  Cuento de Navidad - Charles Dickens.

MI DESEO PRIMORDIAL PARA ESTA NAVIDAD, ES QUE NINGUNO DE NOSOTROS SEA COMO SCROOGE : D

¡FELIZ NAVIDAD AMIGOS BLOGUEROS, PAZ Y AMOR PARA TODOS!

martes, 18 de diciembre de 2012

Concurso "Navidad en Travesía Literaria"


Saludos blogueros, el día de hoy desperté con una idea en mi cabeza: “CONCURSO NAVIDEÑO", así que me decidí realizarlo en mi blog de “TRAVESÍA LITERARIA”. De hecho es el primer concurso que organizo dentro de este blog, así que espero que se apunten. Primero que nada, cabe mencionar que el concurso será “NACIONAL” (sólo para México), me habría gustado hacerlo internacional, pero lamentablemente mis posibilidades económicas actualmente no dan para más. El concurso da inicio el día de hoy y concluye el 18 de Enero del 2013, y estaré anunciando al ganador a más tardar el día 20 del mismo mes y año.

Ahora hablemos de lo que se pueden ganar. He decidido que serán dos libros los que se llevará el ganador y son los siguientes:

1.- Canción de mar, Sirenas 1 – Amanda Hocking.


2.- Cometas en el cielo – Khaled Hosseini.


Y ahora que ya saben cual puede ser su premio, pasemos a las bases:

1.- Ser seguidor del blog "Travesía Literaria" (+3)
2.- Llenar el formulario.

Las bases anteriores son obligatorias para que puedan participar, además de que con el hecho de hacerlo habrán ganado puntos que serán tomados en cuenta para elegir al ganador.

Puntos extra:

1.- Crear una entrada anunciando el concurso (puede ser compartida) (+2)
2.- Llevarse el banner del concurso (lo encuentran en la sidebar derecha) (+2)
3.- Ser seguidor de “Travesía Literaria” en Facebook (+2)
4.- Conteo de puntos (+1)

CONCURSO CERRADO

¿Qué tal les ha parecido el concurso? Espero que lo hayan encontrado interesante y que decidan apuntarse. Me despido blogueros y como siempre estoy atenta a sus comentarios. 

lunes, 17 de diciembre de 2012

Pasión de Navidad (información general)


PASIÓN DE NAVIDAD

SINOPSIS.
"Pasión de Navidad" surge por iniciativa de El Club de las Escritoras. Es una compilación de relatos románticos contemporáneos, históricos y paranormales ambientados en las festividades navideñas, escritos por reconocidas autoras del universo de los blogs literarios.
El resultado ha sido este atrapante material que reúne diferentes relatos unidos por un lazo en común, la Navidad, que sin duda logrará revivir tus recuerdos y hacerte palpitar con cada una de sus letras.
Esta Navidad, atrévete a soñar con sus autoras.


Esta es una entrada rápida a fin de darles a conocer toda la información sobre "Pasión de Navidad". En anteriores entradas les he hablado ya del libro, esta antología de relatos organizada por El club de las escritoras, cuyas páginas guardan a varias autoras, en las que me incluyo. He hablado mucho del libro y me he guardado lo mejor, pero aquí les dejo todos los datos que omití referir. 
Por si les interesa comprarlo o bien adquirir la versión PDF GRATIS, pueden dar clic en los siguientes enlaces.

Pasión de Navidad - DESCARGA GRATIS PDF.

Pasión de Navidad - Compra en PAPEL o en versión KINDLE (en amazon.es)

Pasión de Navidad - Compra en PAPEL o en versión KINDLE (en amazon.com)

Pasión de Navidad - Compra en PAPEL (en createspace)



Esta Navidad...
Atrévete a soñar con nosotras.

El Club de las Escritoras

Me despido blogueros, como siempre estoy atenta a sus comentarios. ¡Saludos a todos!

domingo, 9 de diciembre de 2012

Pasión de Navidad - ¡LANZAMIENTO!


Hola blogueros, les comparto la portada y sinopsis de la nueva antología de relatos de EL CLUB DE LAS ESCRITORAS, la cual lleva por nombre "PASIÓN DE NAVIDAD" en la que como ya les había mencionado me incluyo entre sus páginas, pues participo con un relato. 
Les recuerdo que la fecha de lanzamiento es mañana 10 de diciembre del 2012, así que  podrán descargar el libro gratuitamente en formato Kindle o en PDF, o si lo prefieren, adquirirlo en papel a precio de costo  a través de AMAZON, para más información pueden pasar al blog de EL CLUB DE LAS ESCRITORAS. Por cierto, les recomiendo que estén atentos porque apenas consiga el libro, seguramente obsequiaré uno para ustedes. 

PASIÓN DE NAVIDAD

SINOPSIS.
"Pasión de Navidad" surge por iniciativa de El Club de las Escritoras. Es una compilación de relatos románticos contemporáneos, históricos y paranormales ambientados en las festividades navideñas, escritos por reconocidas autoras del universo de los blogs literarios.
El resultado ha sido este atrapante material que reúne diferentes relatos unidos por un lazo en común, la Navidad, que sin duda logrará revivir tus recuerdos y hacerte palpitar con cada una de sus letras.
Esta Navidad, atrévete a soñar con sus autoras.

Les dejo también el book tráiler, ya me dirán que les ha parecido.


Esta Navidad...
Atrévete a soñar con nosotras.

El Club de las Escritoras

Me despido blogueros, como siempre estoy atenta a sus comentarios. ¡Saludos a todos!

miércoles, 5 de diciembre de 2012

Fermín


Saludos blogueros, paso de rápido para actualizar un poco el blog. Aún tengo varias historias pendientes que en cuanto salga de vacaciones me pondré al corriente con ellas. Por mientras les dejo este relato que apenas escribí el día de ayer, esperando que disfruten leyéndolo, como siempre estoy atenta a sus comentarios. 


FERMÍN

La mayor parte del tiempo se le veía solo. Caminaba sin rumbo fijo por las calles de la ciudad. Su cabello enmarañado le llegaba al hombro y su barba blanca lucía ya grisácea a causa de la mugre. Vestía un traje café, tan gastado, que mostraba hoyos en todas partes. Pero sus botines negros los llevaba invariablemente brillantes. Cargaba siempre con una botella de whisky, aunque por extraño que parezca, nunca se le vio borracho.
En sí, era un mendigo. Un hombre como muchos de los que se llegan a ver en las grandes o pequeñas ciudades. Los encuentras en todos lados: en las iglesias, en las banquetas, fuera de los restaurantes, y alguna vez hasta apostados a la puerta de mi casa, ocasión en la que mi madre sacó la escoba y a voz en grito corrió a aquél intruso de la entrada.
Mi padre los calificaba como gente sin oficio ni beneficio, pero yo siempre creí que todos ellos tenían una historia que contar, aquella que los había llevado a pasar sus días de ese modo, lejos de todo y de todos, lejos de hasta la vida misma.
Así era Fermín, bueno, en realidad no se llamaba así, pero para un niño de diez años Fermín era tan adecuado como cualquier otro nombre. Lo veía habitualmente en el mismo lugar: en el parque que se ubicaba enfrente de la oficina de papá. Se sentaba en una banca cerca de la fuente, con la vista perdida en un punto lejano, a la misma hora, sin importar si llovía o si el sol abrasaba.
Se decían muchas cosas de él, y cada vez que alguien lo mencionaba yo prestaba total atención, más aún que en mis clases de francés, y eso que la maestra me gustaba. Para mí, Fermín era un personaje grandioso y a los empleados de mi padre no les pasó desapercibida mi creciente fascinación. Fueron ellos los que me contaron parte de lo que había sido su vida, el resto, lo importante, lo supe directamente de él.
«Fermín no siempre fue mendigo», fue la primera verdad que llegó a mis oídos y me pareció increíble. Un hombre de mundo, de buena familia y con dinero. Para ser sincero no podía imaginarlo así, sentado en un auto de lujo mientras dirigía sus negocios o qué se yo. Ni siquiera me lo podía imaginar limpio, sin barba o con el cabello corto.
Después de saber eso, difícilmente podía despegar los ojos del parque. Seguía a Fermín con la mirada y a mi padre le molestaba. Decía que me gustaba perder el tiempo, pero fue él quien puso la idea en mi cabeza.
«¿Qué planeas? ¿Hacerte amigo de un mendigo?», fue lo que dijo y el solo hecho de pensarlo revolucionó mis días. No sé si fui su amigo, a veces quiero creer que sí, o quizás sólo lo hartó la mirada insistente de un niño y respondió a mis preguntas para que simplemente lo dejara en paz.
Comencé a bajar al parque todas las tardes, cuando papá estaba en junta. Fingía estar entretenido con la fuente, con los pájaros que se veían en los árboles, con los demás niños que se divertían en los columpios o jugando a la pelota, pero indiscutiblemente estaba al pendiente de Fermín. Recuerdo que después de un tiempo comenzó a hablarme, en realidad no mucho, pues parecía gustarle el silencio, aunque lo poco que decía siempre me pareció importante.
Era un hombre sumamente inteligente, casi como mi padre, lo sabía por las palabras que utilizaba cuando hablaba, dado que algunas no las entendía. A veces, me contaba de lugares que ni siquiera había escuchado nombrar. Describía absolutamente todo, hasta la comida, y lo hacía despacio, concienzudamente, utilizando un tono de voz que sólo después pude identificar como añoranza.
No pasó mucho tiempo en que mi padre se diera cuenta de que bajaba al parque a hablar con Fermín, y me prohibió rotundamente el seguir haciéndolo. Fue la primera vez que me sentí verdaderamente triste. No obstante la prohibición, decidí despedirme de él y hacerle una última pregunta: «¿Qué lo había llevado a vivir así?». La mente de un niño consideraba inconcebible que un hombre con dinero y cultura fuera un simple mendigo.
Aquella tarde en que lo vi por última vez, llovía a cantaros. Corrí por el parque envuelto en un impermeable amarillo hasta llegar a donde estaba, y aún hoy, la frase que pronunció sigue resonando en mi memoria. Fue una respuesta profunda, propia de un hombre que ha dejado ir toda esperanza, aunque no apta para que un niño la entendiera.
Lo que en esa tarde trató de explicarme cobró sentido mucho tiempo después, cuando pude entender las vicisitudes de la vida. Ahora, que soy un adulto, sobra decir que las palabras de Fermín siguen haciendo eco en mis días. Me habló de la única cosa que puede llevar a un hombre a lo más alto del cielo y al mismo tiempo sumergirlo en un pozo sin fondo, arrojándolo a las profundidades del más obscuro abismo. Lo que me dijo fue: «Fui dueño del amor y lo perdí».