lunes, 28 de mayo de 2012

Proyecto Mayo-Adictos a la escritura: La doble imagen


“Saludos blogueros, el día de hoy regreso con las publicaciones a fin de traerles el relato de este mes para adictos a la escritura: "LA DOBLE IMAGEN." Para el proyecto se nos asignaron parejas y a cada pareja una imagen con la intención de realizar un relato basándonos en ésta, así que habrá dos relatos diferentes por cada imagen. Les dejo la imagen que se me asignó y el que sigue es el relato que me inspiró, espero y les guste, como siempre estoy atenta a sus comentarios. ”
Les dejo el link que conduce al relato que hizo mi compañera Elisa, basándose en la misma imagen: La doble imagen-Elisa



ETERNIDAD


"El amor todo lo vence, para él ni siquiera la muerte es algo definitivo. El verdadero amor sólo entiende de eternidad".


La luz tenue del amanecer ilumina el camino de grava que lleva al cementerio. Retraído como siempre ha sido, avanza con paso firme hacia la entrada, sin siquiera detenerse a mirar el paisaje que lo rodea. A esas horas de la mañana muy poca gente acude al cementerio —o más bien nadie—, pero él lo hace cada día con la esperanza de encontrarse con ella.
Una reja negra de gruesos barrotes se impone ante él. A los lados se recortan unas columnas cuyos ángeles tallados custodian la entrada: figuras que inspiran ternura apenas mirarlas y él pasa de largo pensando en su ángel personal. 
Ese día hace un poco más frío de lo normal. El clima característico de la estación ha recubierto de nieve cada espacio. Los árboles anteriormente frondosos se han convertido en sombras oscuras, y sus ramas parecen ahora manos, cuyos dedos largos y delgados se alzan hacia al cielo tratando de atrapar algo, quizás un pájaro.
El ambiente general resulta triste, pero el rostro de él transmite un sentimiento diferente. Se le nota tranquilo y a simple vista podría decirse que hasta feliz. Un gorro de lana cubre su cabellera cana y un ajustado abrigo lo protege del frío intenso. Apoyándose de un bastón recorre el pasillo que lleva al fondo del cementerio, más allá de donde las tumbas se aglomeran y se abre un espacio en donde el paisaje corre libre.
En primavera la hierba verde lo cubre todo y un montón de flores silvestres se dejan ver salpicadas sin orden ni contexto, pero ahora no hay rastro del verde de la hierba ni de las flores que dan un toque de color al panorama. El manto blanco de la nieve hace contraste con el cielo azul.
Hace ya muchos años que él acude ahí diariamente. Ahora el camino se le dificulta y sabe bien que dentro de poco ya no podrá hacerlo. Pero eso no lo desanima, para cuando eso suceda ya se preocupará. Por ahora, sólo piensa en ella y eso lo impulsa a seguir avanzando.
Se detiene en una banca cercana para descansar, una de sus rodillas le ha empezado a doler. Sus huesos ahora se quejan todo el tiempo. Se sienta y trata de olvidarse por un momento de la incomodidad que le produce la superficie húmeda. Observa todo a su alrededor, atento a cada movimiento tratando de encontrarla.
Por fin alcanza a distinguir una silueta cerca de un viejo árbol. Una mujer que no puede tener más de veinticinco años lo mira atenta. Una cabellera larga y oscura enmarca su rostro ovalado, sus ojos verdes brillan y en sus labios se dibuja una media sonrisa.
—Vamos, viejo. No tengo todo el tiempo del mundo —le dice y con un giro grácil le da la espalda. El vestido que lleva puesto es de un azul intenso, lo que hace que su piel luzca más blanca. A pesar del clima no lleva abrigo, aunque sus brazos descubiertos  no parecen notar el frío.
Él se apoya en su bastón para levantarse y la sigue a corta distancia. El camino de allí es irregular y tiene que esforzarse para seguir su paso. Cuando al fin llegan a su destino ella sigue sin darle la cara.
—Me gusta la nieve —dice ella—. ¿Crees que vuelva a nevar hoy?
—No lo sé con seguridad, pero yo supongo que sí.
Ella esa mañana se mantiene distante, sus ojos ven en todas direcciones, menos hacia donde está él. Una urgencia de abrazarla lo invade, pero entonces recuerda que no puede hacerlo y vuelve a conformarse con el solo hecho de mirarla. Los minutos pasan y el silencio sigue rodeándolos.
—¿Tienes miedo? —de repente le pregunta ella—. Ya sabes a… —no termina la frase.
«Así que es por eso que está tan callada»piensa. Hace apenas un par de meses que le diagnosticaron cáncer terminal.
—¿A morir? No —le responde y enseguida agrega: —¿Crees que debería?
—¡No! Claro que no.
—Me esperarás, ¿verdad? —le dice él.
Por fin ella lo mira. Sus ojos han adquirido un tono dulce que le proporciona a él una calidez que invade cada centímetro de su cuerpo.
—Como todos los días.
Él echa un vistazo rápido al cielo y a ella no le pasa desapercibido el cambio de humor de su acompañante.
—¿Tienes que irte ya? ¿Tan pronto?
—Pero mañana vendré a verte —suelta la frase sin pensarla, aun a sabiendas de que quizás no pueda cumplir lo dicho. Cada día se le hace más difícil acudir, los dolores que le provocan su enfermedad se han vuelto prácticamente insoportables. No obstante, él insiste—. Como todos los días.
Cuando emprende el camino de regreso todavía puede verla. Le dice adiós con la mano y ella no le responde el saludo. Desaparece apenas él desvía la mirada.
Llega a casa poco después del mediodía. En la calle están estacionados un par de automóviles. Abre la reja de la entrada poco a poco, tratando de pasar desapercibido, pero cuando voltea un hombre se encuentra parado en la puerta con los brazos cruzados. Tiene el cabello castaño y en éste se dejan ver ya unas cuantas canas. En sus ojos verdes se aprecia una mirada dura y de reproche.
—Papá, ¿a dónde fuiste?
—Por ahí —le responde.
—El doctor dijo que tienes que guardar reposo.
—¿Para qué? Si ya no hay nada que hacer.
Su hijo lo mira sorprendido y mueve la cabeza en señal de desaprobación. Él entra a la casa con decisión, ignorando la expresión que su hijo tiene instalada en el rostro. No quiere discutir, pero de repente tiene ganas de gritarles a todos.
En el patio trasero se escuchan risas de niños: sus nietos. Del fondo de la casa aparece una chica en plena adolescencia y observa a su abuelo con aire divertido.
—¿Peleándote con mi papá otra vez?
Intenta sonreír, pero siente que el piso se desvanece. El aire de la habitación lo sofoca y cae al piso con un ruido sordo. Las horas siguen su curso y esa noche se le hace eterna, lo único que tiene en su mente es el rostro de ella. Da vueltas incesantes sobre su cama y habla entre sueños. A su alrededor todo es un caos. Voces que le parecen lejanas llegan a sus oídos. Después, todo se oscurece.
Todo se ve igual en la mañana que acude a su cita habitual. La nieve sigue cubriendo cada espacio, pero él no nota el frío y esta vez el camino que recorre no se le hace pesado. Se siente ligero y ágil. La vislumbra cerca del viejo árbol, esperándolo. Su sonrisa se ensancha y ella le devuelve el gesto. Cuando se aproxima se abrazan y él puede sentir sus brazos rodeando su cuello. «Qué sensación tan maravillosa»piensa.
Ella le da un beso y toma su mano. La sorpresa se instala en su rostro cuando nota que sus arrugas han desaparecido. Ella ríe y aprieta su mano con más fuerza.
—¿Nos vamos, amor? —le dice ella—. Hace mucho que te espero —y con gesto de ternura le revuelve su cabello castaño.
Él asiente con un movimiento de cabeza y avanzan tomados de la mano. Unos pasos más y ambos han desaparecido.
Los copos de nieve comienzan a caer lentamente. Bajo el viejo árbol que fue refugio de ambos, dos lápidas se encuentran juntas. «Amada esposa y madre-Amado esposo y padre», puede leerse. Sobre las tumbas crecen tulipanes, las flores favoritas de ella y que él procuraba regalarle en cada aniversario.

27 comentarios:

  1. ¡Qué romántico! Muy a tono con la imagen ^^

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  2. Que bello y triste. Así es el amor eterno...para siempre...
    Precioso texto!!

    Besos

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  3. Ay qué hermoso!!!! me encanta!! Así es el amor verdadero. Persiste más allá de la muerte. Felicidades.
    Un beso.

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  4. Qué bonito, Li. Lograste que se me empañaran los ojos. Me ha encantado tu relato (tan, tan alejado de la extraña cosa que a mí se me ocurrió xD). Desde luego, es genial con la imagen.
    Sólo una cosilla que ha visto, los "como" del "Como siempre" los has puesto con tilde, pero no la llevan.

    ¡Un saludín! =)

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    1. Gracias por el aporte, lo revisaré para corregirlo. Saludos!!!

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  5. Aquí tienes querida, como te prometí:

    http://elclubdelasescritoras.blogspot.com.es/2012/05/196-li.html

    Saludos y bienvenida al club!, muak!

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    1. He visto la entrada y me ha encantado, muchas gracias, me siento realmente emocionada por pertenecer al club. Saludos!!!

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  6. Hola mi nombre es Anna del blog romance y llego a traves del club de las escritoras de donde socia socia.
    me encanta tu blog, escribes genial. yo tambien soy escritora y te invito a visitarme, mi casita estara abierta para ti, espero verte.
    Un beso y te sigo

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  7. Me encantó tu historia, Li. A pesar de que está triste, no deja de ser una de mis historias favoritas dentro de los proyecto de Adictos a la Escritura que he leído en este mes.

    Recuerdo el texto que hiciste en noviembre del año pasado, y he notado mucha mejoría en tu escritura, querida.

    Saludos Karuna ^^

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  8. ¡Precioso! El final me lo estaba imaginando a medida que lo ibas narrando y sentías que me moría de pena. Tu forma de narrar me ha hecho sentir cada una de las emociones que el protagonista sentía.
    ¡Me ha gustado mucho!

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  9. bella historia, de una ternura que hace que una olvide la tristeza de la muerte

    un abrazo

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  10. Ooooooh, qué bonito ha sido leer to relato, me ha llenado de una sensación de cálida tristeza, no se si me expreso bien...
    Está muy bien escrito y casi no te puedo decir nada que te ayude a "pulirlo", salvo quizás que revises algunas comas y, sobre todo, que te mires los objetos indirectos de las oraciones, que los sustituíste varias veces por "lo" en vez de por "le".
    Y creo que no puedo decir nada más salvo que me ah gustado mucho ^^

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    1. Lo reviso y corrijo, gracias por el aporte. ¡¡¡Saludos!!!

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  11. Li: Es una delicia leerte, me encanta seguir tu narración e involucrarme en la trama imaginando el paisaje y las situaciones en que se involucra el protagonista.
    Te felicito por tu bello relato y créeme, ;me encanta leerte!
    Un beso: Doña Ku

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  12. Hola nena!
    Estoy recien de paso a este blog y me tiene interesada 'un ángel en mi vida' se ve muy bueno! me encanta la protagonista, ana...
    besos cariño (:

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  13. Hola, Li!

    Es muy lindo tu texto. Da que pensar que siempre encaremos la muerte como el paso maravilloso a una "vida eterna" repleta de felicidad.

    Besos!

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  14. Ay, ay, ay!! Que me ha encantado tu relato!! Lo he terminado con el vello del brazo erizado!! Pero qué tierna historia la del abuelo! Lo imagino viendo cada día a su amor, jóven, sabiendo que todavía no es el momento del reencuentro... Así cómo le iba a dar miedo la muerte! jajaja!
    Precioso! Enhorabuena!

    Besos!

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  15. Una historia muy romántica, sin duda te ha quedado genial. La imagen le va como anillo al dedo. Felicitaciones.

    Rossiel Black~

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  16. Qué romántico, es una foto preciosa y tu relato es muy acorde

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  17. ¡Hola Li! ¡me encanto tu relato! ¡es muy romántico porque habla de un amor verdadero! *-*

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  18. Me ha gustado mucho tu relato, solo decirte que en la frase "¿Crees que vuelva a nevar hoy?" Pienso que debería ser ¿Crees que volverá a nevar hoy? . EL relato es muy emotivo y bien narrado...Besisss

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  19. Simplemente bellisimo, sobre todo el reencuentro. Hermoso relato felicitaciones.
    Besos :)

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  20. Jolines, Li, sin duda una de las mejores de este mes.

    Un beso.

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  21. Muy lindo y muy romántico tu relato, bien narrado y redactado, dices justo lo que se necesita saber hasta el final

    Nos leemos ^^

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  22. Me ha llegado al alma, ¡simplemente me encanto!, te confieso que se me escapo una lagrimita, es que me acorde mucho de mi abuelo :')
    Lo que has escrito es muy hermoso, felicidades, y muchas gracias por compartirlo <3

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Gracias por pasar y comentar, espero y hayas encontrado algo de tu agrado.